¿ Qué cristales poner a las ventanas ?

Cuando deseamos comprar unas ventanas deberemos elegir que cristales poner. Como ya vimos en nuestro anterior post, ¿Qué ventanas comprar?, existen muchos parámetros a determinar. Ahora es el momento de centrarnos exclusivamente en los cristales.

Los cristales tienen unas dimensiones significativas en el conjunto de las fachadas, debido a la importancia que tienen, sobre la habitabilidad. A través de ellos,  dotamos a nuestras viviendas de iluminación y ventilación. Debido a su tamaño, de los parámetros de los cristales dependerá en gran medida el comportamiento térmico y acústico de nuestras viviendas. Por ello, vamos a detenernos en los parámetros importantes, en la distintas configuraciones que podemos hacer y en los tipos de cristales que existen.

 

Parámetros de los cristales

  • Transmisión térmica del cristal. Al igual que ocurre con las carpinterías de las ventanas, se indica mediante el factor U, que mide en W/m²K la cantidad de frío y de calor que atraviesa una ventana por metros cuadrados y diferencia de temperatura. A menor índice U mejor es el aislamiento.
  • Factor solar de acristalamiento. Indica el comportamiento del cristal a la hora de transmitir la radiación solar al interior de la vivienda. Se mide con el factor g. A mayor índice g, más radiación solar entre en la vivienda, aumentando la temperatura.

 

Tipos de cristales.

  • Vidrios monolíticos. Son vidrios sencillos que no tienen a penas propiedades aislantes ni térmicas ni acústicas y se utilizan en ventanas de poca calidad.
  • Vidrios laminados. Son la combinación de dos o más planchas de vidrio juntas. El resultado es un vidrio de seguridad que ha de combinarse con herrajes de seguridad.
  • Vidrios templados. Son vidrios más fuertes y su principal característica es que si reciben un impacto, se rompe en cristales muy pequeños e irregulares con la finalidad de no causar grandes lesiones. Se utilizan en puertas o ventanas para terrazas.
  • Doble o triple acristalamiento. Se trata de la composición de varios cristales, alojando una cámara de aire sellada herméticamente entre ellos. Comúnmente, a este sistema se le conoce como Climalit, ya que fue la marca que lo sacó al mercado. Si tenemos una cámara de aire entre los dos cristales, estaremos en un doble acristalamiento, mientras que si tenemos dos cámaras de aire estaremos en un triple acristalamiento.
    Existen estudios que manifiestan que esta composición de cristales pueden mejorar hasta en un 50% el índice U en comparación con un vidrio simple. Cuanto mayor sea el espesor de los cristales mejor será el aislamiento térmico y acústico. Las composiciones pueden ser muchas y una de las recomendaciones es 4/6-16-4. (Cristal de 4 o 6 mm, cámara de aire de 16 mm y cristal de 4 mm).
    Actualmente existen cámaras de aire con gas argón. Este gas es incoloro e inodoro y aporta al conjunto del acristalamiento un mejor comportamiento térmico.

cristales

Tratamientos de los cristales.

  • Bajo emisivo. Son cristales que evitan que salga el calor del interior de las viviendas hacia el exterior, llegando a aislar hasta tres veces más que un cristal básico. Es una situación totalmente recomendable para ventanas de orientación Norte. Hay que tener la precaución que en fachadas muy expuestas al sol pueden ocasionar efecto invernadero, ya que aunque tienen capacidad aislante en comparación con un cristal sin este tratamiento, si que permitirán la entrada de calor pero dificultarán su salida. En situaciones como esas, la recomendación es un cristal que sea bajo emisivo y que también tenga control solar.
  • Control solar. Son cristales que ofrecen resistencia a los rayos ultravioletas y consiguen reducir la entrada de calor en la vivienda, con lo que son altamente recomendables en fachadas con gran exposición al sol.

 

La ficha técnica de las ventanas.

Se trata de una ficha de carácter voluntario por el momento, pero que a medio plazo será obligatoria según las directivas europeas. Está enfocada para servir de ayuda al particular que quiere cambiar sus ventanas. Para ello, se planifica una ficha técnica muy similar a la etiqueta energética de los electrodomésticos, ofreciendo datos objetivos.

La información muestra el grado de eficiencia del conjunto de la ventana, es decir, carpintería y vidrios. No nos indicará posibles ahorros energéticos ya que no tiene carácter cuantitativo sino cualitativo, es decir, muestra las prestaciones técnicas intrínsecas tales como: transmitancia térmica, permeabilidad al aire y factor solar del acristalamiento.

 

Conclusiones.

Al igual que pasaba con las carpinterías, en función de las necesidades que tengamos, necesitaremos unas características diferentes. Como ya indicamos en el anterior post, hay que evaluar el conjunto de la ventana (carpintería y cristales).

Partiendo de la base que elegimos una configuración de carpintería y de cristales coherentes entre sí, podremos jugar con la configuración de los cristales: espesores, número de capas, acristalamientos dobles, triples, dimensiones de la cámara, tipos de cámara y cristales con tratamientos especiales.

Creemos que un buen punto de partida es un doble acristalamiento 6+14+6. A partir de las condiciones que cada fachada demande, podemos optar por cristales con tratamientos especiales (bajo emisivo o control térmico), o distintos grosores de cristales para mejorar el comportamiento acústico.

En cualquier caso, queda demostrado que el abanico de necesidades y soluciones es muy amplio. En hogar.Metria estamos a tu disposición para proyectar tu vivienda en función de lo que realmente necesites. Ponte en contacto con nosotros.

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